La voz interior: tu mejor aliado o tu peor enemigo.

Quizás estás cansado de que esa voz en tu cabeza te hable al oído.

Todos tenemos esa voz interna dentro de la mente. Puede ser un animador por momentos o puede condenarte a hacer de tu vida un desastre. Las palabras son la forma en que nos comunicamos con los demás y con nosotros mismos. Y sí, tal vez no la podemos callar, pero sí la podemos controlar y que se vuelva el mejor compañero de vida.

Lo que es seguro es que te acompañará hasta el ÚLTIMO día de tu vida.

Pero… ¿De dónde rayos viene?

Sé que tal vez ni siquiera te interese esto y solo quieras saltarte a la parte de los consejos, pero también es curioso conocer de dónde viene.

Imagina que estás a minutos de que el chico(a) que te agrada está a punto de llegar a la cita… por supuesto que empiezas a planear y simular lo que podría suceder en tu imaginación gracias a lo que conoceremos como memoria del trabajo VERBAL. Además de imaginar el futuro, también ayuda a mantener información activa por cortos periodos de tiempo, como cuando te aprendes el Instagram de alguien.

Bueno, ahora sí pasemos a lo interesante…

INACCIÓN como base del arrepentimiento de tu vida.

Estás a punto de hacer algo que te emociona…

Pero de repente, tus pensamientos te desaniman y continúas con tu vida igual. Todos hemos pasado por esta situación. Puede ser que vayas a ir al gimnasio o a una clase de baile, y es entonces cuando tu mente comienza a hacer de las suyas, convenciéndote para que dejes de ir.

Esa voz interior que siempre está descontrolada nos lleva a ver el lado negativo de todo y, por ende, a la INACCIÓN.

El AMBIENTE controla cómo vemos el mundo.

¿Quién no recuerda a ese amigo imaginario (en mi caso se llamaba MEGO) o a los juguetes con los que uno hablaba?

Bueno, pues desde ahí tu voz interior comienza a desarrollarse con plenitud. El modelo de control de nuestros padres cuando éramos pequeños se incrusta en nuestra voz interior. Si tu madre siempre decía que las cosas deben ser perfectas, siempre vas a tender a ser perfeccionista.

Desde esos momentos hasta el día de hoy, tu ambiente CONTROLA tu forma de percibir el mundo.

“Ok, algo interesante hasta ahora, pero aún no me has dicho cómo empezar a controlarla”, tal vez pensaras. La verdad es que son demasiadas herramientas las que puedes utilizar que ni siquiera caben aquí. Así que acompáñame en este camino para que poco a poco comiences a lidiar con la que puede ser tu MEJOR aliado o tu PEOR enemigo.

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